Quisiera imaginarme una vida rodeado de personas nobles y sinceras, con las que reír y compartir mi vida, mis emociones y mí tiempo, el que a veces malgasto en personas que no saben valorarlo. Es una cuestión que ha surgido a raíz de una breve convivencia con personas que, desde mi punto de vista, viven en otro mundo y que me han hecho reflexionar sobre algo que me he convertido y que nunca lo fui: un materialista.
En mi pasado y mi presente, siempre ha existido una carencia que todavía no he podido encontrar: “El amor”. Es algo que habré experimentado en algún momento de mi vida, a corto plazo, pero que acaba marchando o que no era lo que realmente quería. El amor que yo anhelo, nunca ha llegado. Es fácil encontrarlo cuando eres vulnerable y cualquiera puede jugar contigo. Pero todo es una falsa ilusión, ya que cuando crees en el amor, es una mal interpretación de mi conciencia. ¿Es obvio que hay falta de amor, no?
En estos momentos utilizo como fuente de diversión y de ocio el dinero que gano buenamente trabajando, pero que al fin y al cabo, no me da la felicidad que yo necesito. Amo y quiero a muchas personas, a mi manera, pero les quiero. Me gusta hacer feliz o agradar a las personas, si bien a veces es necesario invertir tiempo o incluso dinero, pero es una cosa tan superficial ya que no conoces a la persona sin que haya algo material de por medio.
Mi pasado a pesar de ser duro, me permitió conocer el verdadero amor de una madre, de un amigo, de un ser verdadero que veía amor en la otra persona, sin importarle el origen o la forma de ser de esa persona.
En mi presente, sólo hay personas interesadas que te utilizan, que cuando te necesitan te hablan pero después… ¿qué queda? No quiero juzgar a cada persona, pero a veces ves como actúan las personas, y cuando encuentras a alguien sincero, admiras y amas a esa persona, porque a pesar de que existimos en un mundo materialista, siempre hay alguien para abrirte los ojos.
No comments yet.