Las Gafas y Las Bragas – Chiste de un malentendido

May 7, 2009 at 1:52 pm

Es extraño ver lo fácil que es cambiarle el significado a un malentendido y que, según en que situación, nos puede acarrear problemas. Lean y opinen:

Las gafas:

Un amigo mío se fue a Madrid en viaje de trabajo, sabiendo que su
novia necesitaba unas gafas para la vista y, encontrando la ocasión
de comprarle unas muy bonitas y baratas, entró en una óptica.

Después de ver unas cuantas, se decidió por unas y se las compró…

La dependienta se las envolvió y pagó la cuenta pero, al marcharse,
en lugar de coger el paquete con las gafas, cogió otro muy
parecido que había al lado. El paquete contenía unas bragas que
una clienta de la óptica acababa de comprarse en una corsetería.

Mi amigo, que no se dio cuenta de la equivocación, se fue
directamente a correos y le envió el paquete a su novia, junto con
una carta.

La novia al recibirlo se quedó extrañadísima con el contenido así
que abrió la carta y leyó:

” Querida Marta:
Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la
falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo llevando las mismas
y éstas son cosas que se deben cambiar de vez en cuando.

Espero haber acertado con el modelo.

La dependienta me dijo que era la última moda, de hecho me enseñó
las suyas y eran iguales.

Yo, para comprobar si eran ligeras, las cogí y me las probé allí
mismo. No sabes como se rió la dependienta, porque esos modelos
femeninos en los hombres quedan muy graciosos y más a mí, que
sabes que tengo unos rasgos muy prominentes. Una chica que había
allí me ayudó también a decidir. Me las pidió, se quitó las suyas
y se las puso para que yo pudiera ver el efecto. A esta chica le
lucían menos que a la dependienta, porque el pelo se las tapaba un
poco por los lados, pero aún así, me pareció que le favorecían
muchísimo.

Finalmente me decidí y te las compré. Póntelas y se las enseñas a
tus padres, hermanos y, en fin, a todo el mundo, a ver qué dicen.
Al principio te sentirás rara… acostumbrada a ir con las viejas,
y últimamente a no llevar ningunas… pero sobre todo, mira que no
te estén pequeñas, si no te van a dejar señal cuando te las quites.

Ah!!!,y ten cuidado también de que no te estén grandes, no sea que
se te caigan cuando vayas andando.

Para que te sean útiles y resulten más bonitas, me han aconsejado
que las limpies muy a menudo.

Igualmente me recomendaron que tengas cuidado con los roces porque
se acaban estropeando. Llévalas con cuidado y, sobre todo, no
vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, que tú tienes la
costumbre de quitártelas en cualquier parte. En fin, para que te
voy a decir más…

Estoy deseando vértelas puestas.. Creo que este es el mejor regalo
que podía hacerte.

Un beso…